Una web comercial útil no empieza por animaciones ni por secciones decorativas. Empieza por explicar con claridad qué problema resuelve, para quién y cómo se inicia una conversación.
El contenido debe reducir fricción: servicios claros, evidencia suficiente, llamados a la acción visibles y formularios que pidan solo lo necesario para avanzar.
La medición, el posicionamiento en buscadores y la accesibilidad complementan la experiencia, pero no reemplazan una propuesta entendible.
Fuentes
- Elaboración propia de Inception Labs
